El origen de la Luna ya no es el que se creía
Muchos de los tratados que explican el origen de la Luna hablan del choque de un asteroide del tamaño de Marte contra la Tierra que expulsó al espacio toneladas de rocas que con el tiempo se fusionaron para formar el cuerpo celeste que conocemos. Un grupo de científicos acaba de desmontar esa teoría.
Una de las teorías alternativas es la atracción gravitatoria: la Luna era un cuerpo que vagaba en el espacio hasta que fue atrapado por el campo gravitatorio de la Tierra.
Una tercera opción es que tanto la Tierra como la Luna se formaron juntas. Todas las teorías no explican fenómenos como la sincronía de las órbitas de ambos cuerpos, un detalle fundamental que si encajaba en la teoría del gran impacto.
En esa versión, una vez que el asteroide Theia, nombre con el que se le bautizó, impactó contra la Tierra, la temperatura subió a los 10.000 grados centígrados, generando un océano de magma hirviente que explicaría el tamaño inusual del núcleo metálico del planeta. Mientras tanto en el espacio los trozos expulsados del choque comenzarían a fusionarse, con su propio núcleo metálico.
